Si eres diabético, ante cualquier molestia del pie trátala lo antes posible

Cuando se ha adquirido una enfermedad, la responsabilidad de cuidarse crece aún más y en el caso de la diabetes es un constante monitorio y cambio de hábitos que se deben realizar diariamente para mantener alejados los problemas que trae consigo esta enfermedad.

Uno de sus principales efectos colaterales es el desarrollar problemas en los pies.

Por lo tanto es importante atender cualquier problema que se presente como los juanetes, callos, hongos y otros agravios puntuales, para que esto no conduzca una infección debido a las llagas de la presión y el frotamiento desigual.

Incluso los callos aparentemente inofensivos pueden convertirse en problemas si se ignoran.

Ahora bien, en lugar de dirigirte a la farmacia para un producto de venta libre para cuidar tus pies, es mejor visitar a tu médico ya que algunos productos son irritantes para la piel y puede aumentar el riesgo de generar alguna infección, incluso mientras se trata un juanete o callo.

Ante la alta incidencia de amputaciones ha sido necesario abordar de raíz el problema y esto a llevado a que La Organización Mundial de la Salud haya recomienda que todos los integrantes del equipo que abordan y atienden la diabetes se encuentre debidamente capacitados para prevenir y atender lesiones en el pie.

Entre todos los especialistas, un profesional es clave para desempeñar esta función y es el podólogo.

Lamentablemente aún hay pocos especialistas podólogos con habilidades y conocimientos específicos que traten debidamente a un paciente con pie diabético, sin embargo, existen avances y es importante identificar a un especialista en tu radar de movimiento.

Los cuidados del pie diabético incluyen también el uso adecuado del calzado.

El uso de zapatos con buena cobertura exterior ayuda a proteger tus pies, éste debe ser cómodo y amplio además de “abrazar” cómodamente tus pies sin sentir ningún tipo de roces.

Debido a que el uso de los zapatos correctos es tan importante, el calzado ortopédico es una gran inversión en protección y comodidad.

Los zapatos hechos especialmente para las personas con diabetes están disponibles en tiendas especializadas y a través de catálogos, o puede visitar a tu podólogo para obtener asesoramiento.

Esto en cuanto al uso del calzado pero ¿qué pasa si deseas estar descalzo?

Ante este punto, te adelanto que no es una buena idea ya que el estar sin zapatos pone en riesgo a tus pies ante pequeños cortes, raspaduras y penetración de astillas, fragmentos de vidrio o hasta de alguna aguja de coser mal colocada.

Si tienes neuropatía, es posible que no notes estos daños peligrosos hasta que se infecten. Es mejor usar zapatos en todo momento, incluso en la casa.

Otro elemento importante para el confort y cuidados del pie diabético son el uso adecuado de calcetas y/o calcetines.

Este tema ha sido ya abordado por el sector correspondiente y actualmente ya es posible encontrar calcetería adecuada. Esta se encuentra hecha principalmente de algodón para ayudar a la transpiración del pie además de ser suave al tacto.

Por otro lado, cuentan con tecnología en su elaboración ya que carecen de costuras que puedan lesionar al delicado pie de un paciente diabético.

Así que… a cuidarse los pies para evitar complicaciones.