Regalos de baby shower que sí te agradecerán

Cuando nos dicen las palabras “fiesta”, “invitación” o “celebrar”, de inmediato pensamos en cuestiones como la ropa que nos pondremos o con quién iremos; especulamos acerca de la comida y la bebida que servirán y, en general, nos hacemos el firme propósito de pasar una velada divertida, y desenfrenada, en muchos casos. Más si los anfitriones -como es el caso de la mayoría de mis amigos- viven en departamentos en la Condesa, una colonia donde abundan los lugares para el “after“.

Si se trata de una fiesta de cumpleaños o aniversario, también ronda en nuestra mente el tema del regalo. Cuando la celebración es para un familiar o amigo que conocemos muy bien, la cuestión no plantea mayores dificultades, pues tenemos claros los gustos e intereses de la persona e incluso podemos estar al tanto de algo que desea con muchas ganas, pero no se anima o no ha tenido la posibilidad de comprarse, pues aún debe pagar sus préstamos personales.

También hay celebraciones temáticas, como el “baby shower”, en las que las opciones para el regalo parecen muy obvias. En este caso, se trata de apoyar a los nuevos padres para dar la bienvenida al bebé; por tanto, las alternativas son artículos que sirvan para vestir, cuidar y entretener al pequeño, o bien que faciliten las múltiples tareas de los papás.

Sin embargo, incluso en las situaciones más evidentes podemos llegar a fallar, cuando no pensamos si nuestro obsequio realmente permitirá satisfacer una necesidad, será útil o dará momentos de alegría a la persona que lo recibe. También es fácil dejarse llevar por el deseo de impresionar o seleccionar cualquier cosa, sólo para cumplir con el compromiso.

Si tienes en puerta un baby shower y aún no te decides entre los múltiples modelos de ropita y accesorios, los novedosos juguetes y decoraciones para el cuarto del bebé o artículos más prácticos, como una pañalera, aquí te dejo algunas recomendaciones de obsequios que los papás, y el bebé, estarán gustosos de recibir.

Kit de baño

Los primeros baños del bebé son eventos memorables, sobre todo para los papás primerizos. Un kit con los accesorios indispensables para la hora del baño nunca estará de más, porque su uso es continuo, así que aunque alguien más tenga esa idea, los papás estarán encantados de contar con provisiones. Además, puedes ser original en la presentación; coloca los accesorios dentro de una cesta decorada que además pueda servir para guardar toallas o algunos juguetes del bebé. Otra opción es incluir una pequeña tina en el regalo.

Entre los accesorios básicos para el baño del bebé están: jabón suave e hipoalergénico, especial para bebés; esponja; toalla con capucha; talco y aceite para bebé y algunos juguetes para la tina.

Ropa de cuna

Al pensar en ropa, de inmediato nos concentramos en chambritas, mamelucos, gorritos y todas las monadas que podemos encontrar en las tiendas especializadas. Sin embargo, el bebé también necesitará sábanas y cobijitas para su cuna. Estos indispensables accesorios, que a veces hasta los papás pasan por alto, son otra excelente opción para regalar, que además será mucho más durable que la ropa, pues ésta, en especial la de los recién nacidos, suele dejarse atrás y prácticamente nueva al cabo de unos meses.

Si realmente quieres lucirte con tus anfitriones, regala una cobija de cashmere para el bebé. Este cálido y accesorio le dará muchas noches de comodidad y podrá servirle incluso hasta que cambie a su primera camita.

Porta bebé

Un accesorio básico para los primeros paseos del bebé; sobre todo en nuestras ajetreadas ciudades, donde necesitamos total seguridad al cargar a pequeño y al mismo tiempo, muchas veces requerimos tener las manos libres. El porta bebé facilita enormemente las salidas, tanto la mamá como el papá pueden usarlo y aunque ya tengan uno, siempre hace falta un repuesto para cuando el otro tenga que lavarse.

Pañalera con accesorios

Puede parecer demasiado práctico y no muy vistoso, pero es otro de los accesorios indispensables para las salidas con el bebé y de los que nunca está de más un repuesto; porque, como todo lo que está en contacto o tiene que ver con el bebé, requiere limpieza constante.

Las pañaleras de hoy en día ya no son esos enormes bolsos, sin demasiado estilo ni gusto, que inevitablemente estorbaban, por más esfuerzos que hicieran los pobres padres. Existen diseños más pequeños, cómodos y lucidores, que permiten llevar todo lo necesario sin demasiados contratiempos.

Razones por las que no querrás que tus hijos estén quietos (o no demasiado)

Como todavía sucede en muchas familias mexicanas, mi abuela era la principal encargada de cuidarnos a mis hermanos y a mí, mientras nuestros padres trabajan o cuando tenían compromisos a los que no podían llevarnos.

Éramos unos torbellinos y más de una vez la sacamos de quicio, al punto de que la obligamos a usar la famosa técnica del “chanclazo”. Sin embargo, cuando veía que uno de nosotros estaba extrañamente callado y quieto, exclamaba “Y ahora, ¿de qué se habrá enfermado este chiquillo?”

Sí, aunque la mayor parte del tiempo su sueño era que dejáramos de correr, gritar y pelear, bien sabía que estar sentado e inactivo por mucho tiempo no era la condición propia de un niño sano.

Ahora, en cambio, muchos padres aceptan como lo más normal el que los ratos libres de sus hijos transcurran de manera pasiva. No conformes con saber que durante un día de clases pueden pasar hasta seis horas sentados en sus bancas escolares, perciben sin preocupación e incluso con cierto alivio, el hecho de que al llegar a casa se sienten en la sala para ver la televisión o en una silla frente a la computadora, para dedicar largas horas a navegar por internet.

Tener a los niños entretenidos con actividades que no implican escándalo, carreras y hasta posibles accidentes puede parecer un estado idílico, en el que los padres tienen oportunidad de hacer otras cosas sin tener un constante caos en torno suyo. Sin embargo, esas diversiones pasivas en exceso pueden comportar otros riesgos y además obstaculizan el desarrollo de hábitos saludables.

Por eso, a continuación te doy algunas razones por las que no deberías querer a tus niños demasiado quietos.

  1. No hacen suficiente ejercicio físico

Los especialistas consideran que un niño debe hacer al menos dos horas diarias de ejercicio. Este tiempo puede distribuirse entre prácticas deportivas y juegos que impliquen actividad física. Sabemos que el ejercicio es fundamental a cualquier edad, pero en los niños es aún más importante, porque favorece el desarrollo de su organismo.

  1. Son más vulnerables a enfermedades relacionadas con el sedentarismo

Un niño que pasa demasiado tiempo inactivo tiene más posibilidades de padecer deficiencias en el desarrollo muscular y óseo. Si a esto sumamos que diversiones como ver la tele o jugar videojuegos suelen acompañarse con grandes dosis de comida chatarra, tendremos que los niños inactivos son más vulnerables al sobrepeso, la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. Y esto ya no sólo es un riesgo que pueden enfrentar al crecer; desafortunadamente, este tipo de padecimientos ya se registran en niños.

  1. Desarrollan menos habilidades sociales

Algunas formas de entretenimiento que prefieren los niños hoy en día, como jugar en el celular o navegar en internet, tienen la desventaja de aislarlos de su entorno. En vez de platicar o jugar con sus hermanos, padres o compañeros, los pequeños están absortos en las pantallas de sus dispositivos. Y peor aún, es muy probable que contacten a otras personas por estos medios, pero se tratará de desconocidos que pueden representar un gran riesgo.

  1. Tendrán más dificultades para cambiar sus hábitos

Si no entiendes por qué tu hijo adolescente no quiere hacer ejercicio, no le gusta leer, tiene problemas para llevar una dieta saludable o apenas si te dirige la palabra, deberías preguntarte cómo dejaste que transcurrieran sus juegos y diversiones de la infancia. Todos llegamos a sentir desgano y flojera en algún momento o tenemos dificultades para no caer en tentaciones con la comida, pero es mucho más fácil volver al camino saludable si desde pequeños nos habituamos a disfrutar diversas actividades y no sólo a estar sentados frente a la tele.