Decálogo para elegir los pisos de tu hogar

Diseñar tu hogar no es un proyecto fácil; implica tiempo, dinero y planeación, entre otras muchas cosas. Pero, como todos los sueños, puede llevarse a cabo con empeño, constancia y sí, algo de paciencia, para esperar el momento adecuado.

La colocación de los pisos es uno de los trabajos más costosos, largos y complicados que se pueden hacer en casa, sea que se trate de cambiarlos o de colocarlos por primera vez. Lo ideal, por tanto, es que una vez concluido el proyecto, el resultado sea de larga, muy larga duración.

Si has pensado en instalar o cambiar tus pisos, te invito a considerar el siguiente decálogo, para que al final veas recompensados todos tus esfuerzos.

  1. Piensa en el uso que das a cada espacio. Hay áreas de la casa donde el tránsito es intenso, como el recibidor o la sala, por donde inevitablemente pasarán tanto la familia como las visitas. Otros, como la cocina o los baños, registran mayor humedad y cambios de temperatura. En las recámaras hay menor actividad y se busca mayor calidez. Sirva este repaso para mostrar que cada lugar de la casa registra usos y actividades distintos y, por tanto, conviene pensar en distintos tipos de pisos.
  2. Organiza tu proyecto. Si la idea es cambiar o colocar los pisos de toda la casa, lo mejor es dividir el trabajo por etapas, pues además de que así podrás ahorrar y recuperarte de los gastos, no tendrás caos por todos lados.
  3. Elabora un presupuesto. Esto es fundamental para cualquier proyecto de construcción o remodelación. Compara lo que tienes con lo que necesitas y considera un extra para los imprevistos.
  4. Elije el tipo de piso adecuado. Digamos que decidiste comenzar por la sala. Para muchas familias es el núcleo del hogar y sin duda es la estancia con mayor visibilidad. Lo común es colocar pisos de madera o mármol, o bien alfombras, por cuestiones estéticas. Sin embargo, no olvides los puntos anteriores; si la sala es el lugar más transitado de la casa, el que tiene más contacto con el exterior o donde tus hijos pasan más tiempo jugando, debes fijarte también en la durabilidad, resistencia y facilidad de mantenimiento del material que selecciones.
  5. Compara varios proveedores para la compra del material. Lo ideal es revisar un mínimo de tres tiendas y un máximo de cinco. Al investigar, evalúa las opciones con base en criterios como el precio, el traslado de los materiales y el costo del mismo, y los servicios adicionales que te pueden ofrecer (asesoría, instalación, mantenimiento).
  6. Quédate con el proveedor que te dé la mejor relación costo-beneficio. Puedes encontrar tiendas que venden los materiales muy baratos, pero en las que tú debes hacerte cargo del traslado, la instalación y el mantenimiento. Contratar estos servicios por separado puede resultar más caro que ir a un proveedor con tarifas más altas, pero que te ofrece un mayor valor.
  7. Asesórate con especialistas. A menos que ya tengas experiencia con la instalación del tipo de piso que elegiste y que dispongas de tiempo para llevar a cabo el trabajo, lo mejor es dejarlo en manos de un experto. Así tendrás la garantía de que tu inversión en el material no se echará a perder por una mala instalación.
  8. Infórmate acerca de los cuidados y mantenimiento. Si no hiciste esto al comprar el material, asegúrate de preguntarlo a quien haga la instalación. En internet hay miles de tutoriales y listas de consejos para conservar tus pisos de madera, mármol o linóleo, pero cada marca puede tener sus especificaciones. Mejor asegúrate antes de usar productos o remedios caseros que podrían deteriorarlos.
  9. Cuida tu inversión. Cuando el trabajo esté listo, te llenará de orgullo el llegar a tu casa y ver que tu esfuerzo ha dado frutos. Para que esta sensación nunca se vaya, cuida tus pisos, siguiendo las indicaciones del fabricante y habituando a tu familia a tener ciertas precauciones.
  10. ¡Disfruta tus pisos! En relación con el último punto, cuidar tus pisos no significa que prohíbas cualquier movimiento o actividad. Basta con que enseñes a tus hijos que no se puede andar en bici dentro de casa, colocar un felpudo para que todos se limpien los zapatos al entrar o limpiar rápidamente cuando suceda un accidente.