Amenaza en las calles

El día de hoy, al estar volando en un avión de Interjet, estaba leyendo una nota en el periódico que hablaba sobre una bebita que encontraron en algún sector del periférico, abandonada tras una columna de hierro, cerca de una zanja con una profundidad aproximada de unos 4 metros.

Al ser encontrada y después identificada, se localizó a su madre, que se encuentra gravemente herida en un hospital del seguro social, por lo que nadie sabe exactamente qué fue lo que sucedió; sin embargo, la abuela de la madre entró en escena, diciendo que su nieta jamás habría abandonado a su hija, sino que la bebita se perdió en un intento de robo de la misma.

Mientras, no sabemos exactamente qué fue lo que sucedió; sin embargo, el robo de niños es un verdadero problema en México y uno que ha crecido enormemente desde el año 2000, más del 100%, a tal grado que muchas personas pueden llegar contratar seguridad privada dentro de un hospital para evitar que se roben a sus bebés.

Tanto el gobierno como la policía mantienen esta infame actividad criminal en las sombras, debido a su perversa naturaleza, que electrificaría a la sociedad mexicana en todos los sentidos y causaría revueltas que las autoridades no podrían controlar, además de que muchos en las posiciones de poder, incluyendo autoridades, son parte de este infame tipo de secuestro, ya que les son sumamente lucrativas y en algunos casos son deudas que tienen que pagar.

Muchas personas de mente normal y poco corrupta se deben preguntar sobre el porqué del robo de bebés y de quién podría hacer algo tan barbárico; sin embargo, el poder y las religiones obscuras –obligatorias para muchos narcotraficantes- el robar bebés es algo prácticamente sagrado.

protesta

En cuestión económica, aquellos que roban niños y bebés ganan tremendas cantidades de dinero al vender sus órganos en el mercado negro, donde pueden ganar miles de millones de dólares en poco tiempo, esto por tan solo un vendedor, ahora imaginemos la cantidad de lucrativa que puede recaudar toda una red de vendedores de órganos de niños pequeños trabajando para un agente.

Por el otro lado, y tocando territorios más profundos, cercanos a las tinieblas, cuando se roban bebés, además de hacer lo que ya mencionamos, usan a los infantes para sacrificios satánicos y rituales de santería, rituales que en México son más que en la mayoría de países en el mundo a la par de Haití en este tipo de actividades, actividades que han incrementado brutalmente desde la entrada del narcotráfico al poder en México, ya que uno esta atado al otro.

Hace poco, un amigo muy cercano de un amigo mío estaba caminando en un parque en Interlomas y una persona le arrebató a su bebé y desapareció, hasta que finalmente dieron con aquel ladrón y gracias a Dios lo pudieron recuperar; no obstante, esto es algo que está sucediendo mucho en México, tengamos cuidado.